Womb Chair
CL$280000
Diseñada por Eero Saarinen para Knoll, nació de una petición muy particular de Florence Knoll: quería una silla en la que pudiera sentarse de cualquier manera, incluso acurrucarse, como si estuviera rodeada por una cesta llena de cojines.
Su nombre “Womb”, útero no es una metáfora decorativa. Saarinen buscaba crear una sensación de protección, intimidad y seguridad, llevando al mobiliario una idea poco habitual en los años 40.
Presentada en 1948 como Model 70, la Womb se convirtió rápidamente en uno de los grandes símbolos del Mid-Century Modern. Su forma escultórica parece casi una pieza de arte, pero fue concebida ante todo alrededor del confort. El propio Saarinen resumió su filosofía con una frase que sigue siendo perfecta para describirla: “Ahora, más que nunca, necesitamos relajarnos.”


